Un informe de Forbes Argentina expone el nuevo campo de batalla por el talento: mientras las empresas debaten cómo repartir el tiempo que ahorra la IA, los profesionales más capacitados ya se lo están llevando al mercado freelance.
Desde StaffRock, especialistas en staffing y búsqueda y selección, te contamos qué implica esto a la hora de retener a los perfiles que hoy tienen más opciones que nunca.
El planteo de partida es simple y a la vez incómodo. En una jornada tradicional de 8 horas, si la IA permite resolver el trabajo en la mitad de tiempo, las 4 horas restantes no suelen convertirse en tiempo libre: se llenan con más tareas y más responsabilidades. Para un freelancer, en cambio, esas mismas 4 horas se traducen directamente en más clientes, más capacitación o más vida personal. La diferencia no es tecnológica, es contractual.
Esto ya es un problema concreto de gestión, no solo un debate filosófico: si el ahorro de tiempo que trae la IA no se conversa abiertamente entre la empresa y su gente, se termina resolviendo solo — y casi siempre con desgaste o con fuga de talento, en lugar de con una estrategia pensada.
Durante décadas, las empresas fueron dueñas de la infraestructura —máquinas, software, sistemas— y por eso se quedaban con la mayor parte del beneficio de cada mejora de productividad. La IA rompe un poco esa lógica, porque buena parte de esa capacidad productiva nueva queda directamente en manos de las personas, no de la compañía. Entre quienes reportaron mejoras de productividad con IA, una encuesta de Anthropic a más de 80.000 usuarios de Claude encontró que la mayoría identificó al trabajador —no al empleador— como el principal beneficiario; solo cerca de 1 de cada 10 señaló al empleador.
El dato más revelador de la nota, para nosotros, es este: el 66% de los empleados permanece «conectado» para disimular el tiempo que la IA les ahorra. El temor es concreto: si la empresa nota que una tarea lleva menos tiempo, la respuesta más probable es asignar más trabajo, no liberar horas. Es un incentivo perverso que termina premiando la opacidad en lugar de la eficiencia.
Del otro lado, el mercado freelance está capturando ese excedente. Según el Índice de Fuerza Laboral del Futuro 2026 de Upwork, el 38% de los trabajadores del conocimiento en EE.UU. ya hace freelance especializado —eran el 28% doce meses atrás—, y el 58% de los empleados full-time ya considera la independencia como alternativa profesional (contra 36% doce meses atrás). Los freelancers que usan IA para tareas complejas cobran un 34% más por hora, y los servicios profesionales complejos potenciados por IA crecieron 72% interanual. En cambio, las tareas de IA generativa simple —lo fácil de automatizar— vieron caer sus ingresos por contrato un 13%. El mensaje es claro: el valor ya no está en la tarea, está en el criterio para resolver algo complejo con IA de por medio.
Y hay un dato de la nota que conecta todo esto con la retención de talento, y que nos parece el más importante de todos: las personas que más productividad ganan con IA son, al mismo tiempo, las que muestran mayor preocupación por su estabilidad laboral. Es exactamente el perfil que ninguna empresa quiere perder — el más productivo, el más buscado en el mercado, y el más inquieto.
¿Qué implica esto para las empresas?
Para las empresas, la pregunta ya no es si la IA ahorra tiempo, sino qué pasa con ese tiempo y con la gente que lo genera. Los perfiles que mejor usan IA son también los que más alternativas tienen, y los que más dudan de su estabilidad. Prohibir o sobrecargar no los retiene: los empuja afuera. Lo que funciona es rediseñar roles e incentivos, y aceptar que no todo el talento clave va a querer estar en relación de dependencia.
Desde StaffRock trabajamos con los dos modelos: búsqueda y selección para los puestos que necesitás dentro, y staffing para acceder a especialistas que hoy eligen trabajar por proyecto. Si en tu equipo ves gente «ocupada» sin resultados proporcionales, o rotación en perfiles senior, hablemos.
Fuente: «El nuevo dilema laboral que trae la IA«, Nirit Cohen, Forbes Argentina, 19/09/2026.
